Hoy

  • Fayr–:–
  • Shuruq–:–
  • Duhr–:–
  • Asr–:–
  • Magrib–:–
  • Ishá–:–

Ver todos los horarios

Qué es el Ramadán

El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico y el mes del ayuno: durante veintinueve o treinta días, los musulmanes se abstienen de comer, beber y mantener relaciones íntimas desde el alba hasta la puesta de sol. Es uno de los cinco pilares del islam.

Cuándo es

El calendario islámico es lunar, y el año lunar dura unos once días menos que el solar. Por eso el Ramadán se adelanta cada año respecto al calendario civil y va recorriendo todas las estaciones: en 2026 cayó en febrero y en 2027 volverá a caer en febrero, unos días antes.

La fecha exacta no se fija de antemano: depende de la observación de la luna nueva, y por eso puede variar un día entre países. En la agenda de la comunidad publicamos la fecha confirmada en cuanto se conoce.

Que caiga en invierno tiene una consecuencia práctica agradecida: en Sevilla los días de febrero son cortos y el ayuno dura unas once horas. En pleno verano superaría las quince.

Qué implica el ayuno

Desde la entrada del Fayr hasta el Magrib no se come, no se bebe —tampoco agua— y no se mantienen relaciones íntimas. Las horas exactas cambian cada día y las publicamos en el horario de salat de Sevilla, que sirve también para saber la hora del imsak y del iftar.

El día se organiza en torno a dos comidas:

  • Suhur — antes del alba. Conviene no saltárselo: sostiene el resto de la jornada.
  • Iftar — justo después del Magrib. Tradicionalmente se rompe con dátiles y agua antes de rezar y cenar después.

Quién no tiene que ayunar

El ayuno no es una prueba de resistencia y el islam prevé con detalle quién queda dispensado:

  • Enfermos, mientras dure la enfermedad. Si es pasajera, se recuperan los días después.
  • Viajeros, si el viaje reúne las condiciones establecidas.
  • Mujeres embarazadas o en período de lactancia, si temen por su salud o la del bebé.
  • Mujeres con la menstruación o en posparto, que recuperan esos días más adelante.
  • Niños antes de la pubertad. Muchos hacen días sueltos por su cuenta, y está bien, pero no es obligación.
  • Personas mayores o con enfermedad crónica que no puedan recuperarlo. En su lugar se alimenta a una persona necesitada por cada día.

Si tomas medicación pautada o tienes una condición como diabetes, consulta con tu médico y con nosotros antes de que empiece el mes. No hay ningún mérito en poner la salud en riesgo.

Más que no comer

Reducir el Ramadán al hambre es quedarse en la superficie. La abstinencia es el instrumento; lo que se busca es la taqwa, esa atención constante a la presencia de Dios que cambia la forma de tratar a los demás.

De ahí la insistencia de los sabios en que quien ayuna y sigue mintiendo, discutiendo o hablando mal de otros no ha entendido para qué ayuna. El mes se dedica también a leer el Corán entero —de ahí la división en treinta partes— y a dar de comer a quien lo necesita.

Es además el mes más comunitario del año. Romper el ayuno juntos en la mezquita cambia por completo la experiencia de quien vive solo, y en una ciudad como Sevilla eso tiene un valor que cuesta explicar hasta que se prueba.

Tarawih y Laylat al-Qadr

Por la noche, tras el Ishá, se reza el tarawih: una oración voluntaria larga, en congregación, en la que se recita el Corán de forma continuada a lo largo del mes.

En los diez últimos días se busca la Laylat al-Qadr, la Noche del Decreto, en la que comenzó la revelación del Corán. La tradición la sitúa en una de las noches impares de esa última decena, sin precisar cuál, lo que invita a dedicarlas todas.

Cómo termina

El mes se cierra con el zakat al-fitr, una aportación obligatoria por cada miembro de la familia —incluidos los niños— que debe entregarse antes del rezo del Eid para que quien la recibe pueda celebrar también la fiesta.

Y después llega el Eid al-Fitr: oración por la mañana, visitas, comida y ropa nueva. Es una de las dos grandes fiestas del año.

Si es tu primer Ramadán

Empieza por lo práctico: consulta las horas, no te saltes el suhur, bebe bastante entre el iftar y el alba, y baja el ritmo los primeros días. El cuerpo se adapta en menos de una semana.

En la mezquita eres bienvenido para el iftar y el tarawih aunque no nos conozcas de nada. Si nunca has entrado en una mezquita, en planifica tu visita contamos qué esperar. Para el detalle jurídico del ayuno, la sección de fiqh de la biblioteca tiene los manuales malikíes, y Ibn Ashir es el más claro para empezar.