El Corán es el libro sagrado del islam: el texto que los musulmanes creen revelado por Dios al profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, a lo largo de veintitrés años. Esta página explica qué es, cómo está organizado y por qué una traducción, por buena que sea, nunca se llama Corán.
Un libro que nació como recitación
La palabra qurʾān significa literalmente «recitación» o «lectura en voz alta». No es un detalle etimológico: el Corán se reveló oralmente, se memorizó oralmente y durante décadas se transmitió sobre todo de boca en boca. La escritura vino a fijar lo que ya estaba en la memoria de miles de personas, no al revés.
Por eso sigue habiendo hoy cientos de miles de huffaz, personas que lo saben entero de memoria, y por eso la recitación en voz alta conserva un peso que en otras tradiciones tiene la lectura silenciosa.
Cómo está organizado
El Corán se divide en 114 suras —capítulos— formadas por algo más de 6.200 aleyas o versículos. Las suras no siguen el orden en que fueron reveladas ni un orden cronológico o temático: van, a grandes rasgos, de las más largas a las más cortas, con la excepción de la Fátiha, que abre el libro y es breve.
Se distingue entre suras mequíes, reveladas antes de la emigración a Medina, y medinenses, posteriores. Las primeras suelen ser más breves e intensas y tratan sobre Dios, la creación y la responsabilidad; las segundas son más extensas y entran en la organización de la comunidad.
Para la lectura periódica existe otra división práctica en 30 yuz de extensión parecida, pensada para leerlo entero en un mes. Es la que se usa durante el Ramadán.
Por qué hay ediciones que se leen distinto
Quien mire varios ejemplares se encontrará con menciones a Hafs, Warsh, Qalun o al-Duri. Son riwayat: vías de transmisión de la recitación, todas ellas rigurosamente documentadas y aceptadas, que difieren en detalles de pronunciación y en algunas grafías, sin alterar el sentido.
La más extendida hoy en el mundo es la de Hafs ʿan ʿAsim. Pero en al-Ándalus, y todavía hoy en Marruecos y buena parte del África occidental, la lectura tradicional es la de Warsh ʿan Nafiʿ. Es parte de nuestra herencia local y por eso en la biblioteca hay ediciones de las dos.
Una traducción no es el Corán
Los musulmanes no llaman Corán a una traducción, sino «traducción de los significados» o «traducción comentada». No es una formalidad: el texto revelado es el árabe, y toda traducción es ya una interpretación, porque obliga a elegir entre sentidos que en el original conviven.
Esto no significa que traducir sea inútil —al contrario, es imprescindible para quien no sabe árabe—, sino que conviene leerla sabiendo lo que se tiene entre manos y, a ser posible, con notas. En castellano nosotros trabajamos habitualmente con la traducción de Abdel Ghani Melara Navío.
Tafsir: el Corán explicado
El tafsir es la ciencia que explica el Corán: el contexto de cada revelación, el sentido de las palabras en el árabe de la época, cómo se relacionan unas aleyas con otras y cómo lo entendieron las primeras generaciones. Sin él es fácil sacar frases de contexto, algo que ocurre a menudo tanto entre críticos como entre entusiastas.
El tafsir clásico más importante escrito en al-Ándalus es el de al-Qurtubi, el cordobés, y lo tienes disponible: Tafsir al-Qurtubi.
Por dónde empezar
- Si quieres entenderlo en castellano: El Corán, traducción comentada y El Noble Corán y su traducción-comentario.
- Si quieres leerlo en árabe: los mushafs en la sección del Corán, en riwaya de Hafs, Warsh, Qalun, Shuʿba y al-Duri.
- Si aún no sabes leer árabe: empieza por aquí antes de buscar atajos, Corán transliterado: para qué sirve y dónde falla.
- Si quieres profundizar: libros de tafsir en PDF.
Y si prefieres oírlo recitado antes que leerlo, ven a cualquiera de los cinco rezos diarios. Es como llegó al mundo.